I HIDE IN TREES #2: VISUAL MAFIA

 I want people to know that things need to change. That you can make films differently. I’m- commercial filmmaker, I’m a patriot, I hide in trees.

Harmony Korine


Llega un momento alrededor de 1990 en el que, según la leyenda, bailaba por el aire una llamada. La Llamada, si queremos onomatizar.
La Llamada (no hablamos de los Javis, aunque podemos trasladar a esta historia también cierto valor religioso) se expande por todo el mundo, aunque se concentra en el Lower East Side de la gran ciudad:
Neeeeeew Yorrrrrrrrk Cityyyyy.

La Llamada huele a resaca. A porros. A madera y sudor. La Llamada suena a un pedal Big Muff, difuminado. Suena a barítono rasposo. Suena al susurro de Kim Gordon, detrás de tus orejas, avisando de que es la hora de contar tu historia sucia. La Llamada tiene los codos raspados y una camisa de estampado de cuadros rojos y negros oversize atada a la cadera. La Llamada está manchada por el vómito de George H W Bush sobre el primer ministro de Japón y se estremece ante el nombre de Rudy Giuliani.

Una de las víctimas de la Llamada nacía dos décadas atrás, muy, muy lejos de Nueva York.

Rita Bakos nace en Budapest, en 1968, y crece en la Hungría Comunista, de naturaleza secular y (digamos) no binaria. Así, la especial relación de Rita con su espiritualidad y su propia feminidad se ve obligada a desarrollarse en la privacidad de su cerebro. Ella misma menciona que la libertad debía ser “codificada y escondida.”

En su adolescencia, Rita estudia bellas artes, y se especializa en pintura clásica figurativa. Pero su tradicional desarrollo se ve interrumpido por la Llamada, en 1989, que llega en forma de metafóricas tijeras para cortar literales vallas de espinos. Siguiendo los pasos de Polonia, Hungría sale de la Unión Soviética, al son de My Way, mientras la Cortina de Hierro cae.

Es desde este agujero en la frontera austriaca que Rita persigue el olor a porro. Y le lleva hasta la New York Studio School of Drawing, Painting and Sculpture. Atrás se queda Bakos y, reivindicando el apellido de soltera de su abuela, Rita hace la metamorfosis. 
Bienvenida, Rita Ackerman.
Concretando cada vez más el origen de la Llamada, Rita acaba en un pequeño local en la calle Ludlow. Protegido tras rejas color granate, se anuncia en un letrero algo así como: San Miguel Streetmarket, productos tropicales, house delivery. Pero, tapando las letras originales, se alza con carácter, en tipografía gótica, ALLEGED.

Ahora, permítanme un flashback.
Un año después del nacimiento de Rita, nace en las tierras salvajes de San Fernando Valley, un bebé con fedora: Aaron Rose.

Aaron Rose crece, sin pensar mucho en Gorbachov. Más bien pensando en Hulk Hogan y Alf. Sobre el aburrido asfalto, desarrolla poco a poco un carácter rebelde, empoderado por Minor Threat y Bad Brains. Y en el centro del Socal Punk, tal vez como resultado de una conspiración de la Llamada, se alza una rebuscada campaña de promoción para los ejes de patinaje Independent Trucks. Esta campaña acaba convirtiéndose en una revista: Thrasher. 
Y con Thrasher como biblia, Aaron Rose salta encima de una tabla y se adentra al vacío en forma de una piscina vacía setentera al estilo Dogtown. Al salir estaba, efectivamente, en Nueva York.
Entre yonkis, skaters y artistas, Aaron Rose diseña portadas de cassettes y fanzines. Lo que le convierte en alguien cool. Y, al contrario de lo que uno puede pensar, ser cool abre muchas puertas en la vida. Una de esas puertas estaba en la, por entonces sucia, Times Square y, al cruzarla, Aaron llegó a las oficinas de la MTV. Esta cadena, en plena edad del pavo, estaba desesperada por parecer cool, y cool como era Aaron –con su fedora, su patín, sus fanzines y su peste a la Llamada– rápidamente consiguió trabajo como productor y director de promos "on-air".

Las promos “on-air” son esos segmentos de entre 10 y 60 segundos que los canales de televisión emiten entre programas, para potenciar el “personal branding” de la cadena. Aaron Rose aprovechó este huequito entre videoclips de Nirvana y capítulos de Beavis and Buttheads para producir piezas experimentales.

Con este day-job, Rose compra y mantiene un bajo que utiliza para que él y sus amigos (los ya mecionados yonkis, skaters y artistas) cuelguen sus obras. Así, mientras su Bruce Wayne exploraba los límites de la identidad de marca de la MTV, su Batman se convertía en curador. Y el nombre de la Bat-Cueva era Alleged Gallery. Aaron explica:

The name comes from those 7 day spiritual good luck candles that you can buy in pretty much any NYC bodega. The candles always had the word "alleged" as a disclaimer just in case your luck goes south while you're burning them.

Y, en el plano espiritual, la Alleged Gallery contenía un inmenso altavoz que reproducía en bucle, a frecuencias misteriosas, la Llamada.

La Llamada atrae, efectivamente, a la pintora húngara.
Pero la seductora Llamada también atrae a la crème de la crème de la escena slacker (término acotado por la película de 1990 de Richard Linklater para referirse a estos jóvenes pasotas sin filosofía más allá de la pasiva resistencia al consumismo).

La artista gráfica Margaret Kilgallen, el grafitero Barry McGee (AKA Twist), el (en absoluto controversial) fotógrafo Terry Richardson, Kim Gordon y Thurston Moore de Sonic Youth, Mike D de los Beastie Boys y leyendas del skate como Ed Templeton y el considerado papá del skate moderno, Mark Gonzales (AKA The Gonz, literalmente el primer street skater, que empezó a utilizar la arquitectura de la ciudad para patinar)...
Por mencionar algunos integrantes del elenco en este Super Smash Bros de alt kids noventeros que fueron víctimas de la Llamada.

E imposible sería olvidar a la It Girl del Nueva York perezoso. Chloë Sevigny que, bajo su bowlcut, merodeaba la Alleged Gallery, decretando sin dar espacio a dudas de lo que podía o no podía considerarse cool durante su reinado sobre la gran manzana.
Llamémosla pues, la Reina Manzana, ya que no será la última vez que la mencionemos en esta serie.

En 1994, Rita Ackermann hizo su primera exposición, que tuvo lugar en la Alleged. Se llamó It’s a girl y presentó las figuras de las ninfas que poblaron la mayoría de sus obras de esta etapa.
Las ninfas en sus cuadros eran adolescentes lánguidas, con ojos almendrados, en estado de aburrimiento existencial, rebeldes con actitud punk. Reminiscentes de la misma Rita y su abrumadoramente cool grupo de amigas.
En una escena tan representada desde la masculinidad como era la slacker Rita aportó, desde sus feminidad, una profundidad emocional y estética que fidelizó, de alguna manera, la imagen de los críticos hacia la Alleged y su panda de gandules.
Rita Ackermann, Get a Job

En 1995, Rita se juntó con Kim Gordon, Phil Morrison y la Reina Manzana para grabar X Girl
X Girl es un corto experimental de 16 minutos, un rebozado de Godard noventero con salsa de hype en el que, atentamente, la Reina Manzana pedorrea los nombres de, entre otras, Anna Karina, Angela Davis y Eartha Kitt. Cuando la Reina Manzana se cuela en un desfile de Marc Jacobs y le pregunta a Naomi Campbell (junto al resto de la élite de la moda, y, de paso, al mismo espectador) si sabe dónde está Gillian, es inevitable apreciar el amargo sarcasmo con el que los slackers se refieren al status quo cultural.
Este corto sirvió también como promoción para la segunda colección de la línea de ropa de Kim y Daisy von Furth’s, con el mismo nombre. El desfile estilo guerrilla de esta colección ocurrió en las calles de Soho y fue dirigido por los (entonces) enamoradísimos Sofia Coppola y Spike Jonze.

Y, con el amor como conector, dejadme que introduzca la razón por la que estamos aquí, a través de otro flashback.

A finales de los 80, la Llamada sonaba fuerte también en Nashville, donde el pequeñito míster Harmful coleccionaba basura, patinaba, pescaba con ciegos y veía documentales con su padre.
Y cuando no quedaba basura por coleccionar, la Llamada se volvió más estridente.

Y es así como Harmful se va, a sus dieciocho años, a vivir con su abuela en Queens. Donde en algún momento, pero no ahora, le devolveremos el status de Harmony.

Entre 1991 y 1992, la Llamada empuja el patín de Harmful desde Queens hasta el Washington Square Park, donde cierta Reina Manzana estaba en un banco, probablemente bebiendo cerveza de una bolsa de papel marrón con sus amigos.

Harmful Korine y Chloe Sevigny personificaron, como pareja, el magnetismo cultural del underground neoyorquino y, todavía ahora se escuchan ecos nostálgicos que los acusan de "power couple".
Su relación fue, de alguna manera, una sociedad artística radical, empujaron sus respectivas carreras, personalidades y sensibilidades hacia el frente del mainstream, aún siendo la antítesis de la celebridad

Pero no me adelanto.

Allá en la Alleged, la Llamada parecía haber cumplido su propósito. Artistas perezosos fumaban, grababan vídeos, escribían, dibujaban y hacían de todo dentro y alrededor de ese bajo. Y una de las colaboraciones más significativas que nació ahí dentro fue la de Mark The Gonz Gonzales con Harmful. Si bien su relación (a diferencia que con la Reina Manzana) no era romántica, ambos sentían una admiración mutua.
Korine y Gonz publicaron varias fanzines ahora consideradas de culto (a destacar: Adulthood, publicada en 1995 bajo Alleged Press, la editorial de Aaron). Korine habla de la inspiración que le supuso la poesía de Gonz:

My spelling is terrible and my grammar is terrible, but I never really thought about it until I saw Mark Gonzales’s poems. I saw that his misspellings really added to what he was doing. It means everything and nothing.

De esta manera, en pleno 1995, estaban compartiendo espacio Rita Ackermann, Aaron Rose y Harmful Korine. Uno puede tan solo imaginarse la conversación que ocurrió cuando MTV le encomendó a Rose un tríptico de cortas promos ligeramente relacionadas. Y por eso, esta unión quedará para siempre romantizada en mi cerebro, y jamás valoraré nada menos que un discurso emotivo y un pacto de sangre. El caso es que con esta excusa, nace el improbable y difuso colectivo brevemente acotado Visual Mafia.

Ackermann, Rose y Korine se pusieron a trabajar en un spot de 30 segundos cada uno para la cadena y (creo, involuntariamente) parece que crearon una perfecta carta de presentación para sus respectivas proyecciones profesionales.

En el lenguaje de los spots distinguimos cortes rápidos, despreocupadas texturas sucias analógicas, colores saturados, motion graphics y animación en su forma más artesanal, y una voz cruda acompañando el realismo sucio. Todos estos, elementos que Korine explotará y exprimirá hasta que quede seco este limón sabor Llamada y le empuje a buscar nuevas herramientas.

Tras la cabecera con tipografía caótica de Visual Mafia,
el spot de Rose le presenta como Artist. Varios paneles invaden entonces la pantalla:


Soliloquy
Lover
Liar
Prophet

Thief
Fool
Angel

Loco 
Dreamer!

Rose intercala los paneles con clips cortos en los que ejecuta stunts de calibre callejero al ritmo grunge de una guitarra saturada y una batería explosiva sobre un p-bass gruñón. De manera poco espectacular y vistosa, salta con una bmx a través de un aro ardiendo, hace algún kickflip en la calle y explota botellas sobre el asfalto (luciendo su fedora, por supuesto), antes de guindar con un tradicional panel final: FIN.

El spot de Harmful le presenta como writer/director
En él, acompañado por la siniestra melodía de lo que parece de una caja de música encantada, Korine se sitúa frente a la cámara arrastrándose por la carretera, actuando como si sus piernas estuvieran paralizadas.
El mismo Korine, exagerando su acento sureño, reza con melancolía en off:

Sometimes I think hard about it. My poor lot life. Or if- um- god thinks highly of me or not so much. 

Ya el mismo concepto de personaje miserable merodeando sobre su propia narración parece una reinvención de A Bundle a Minute.
Harmful, canalizando al Hamper McBee de su interior, toca el banjo en la calle.

I knew this one girl who she told me about meeting Bruce Willis one day and asking for his autograph...

Harmful baila un errático, incoherente y risueño claqué. Desde la imagen del excéntrico sureño hasta el baile, Korine se presenta como un personaje más en cualquiera de los documentales de su padre sobre el deep south.

And once I seen that guy, Phil Collins, buying a pair of cowboy boots, or I don’t think that much…

Un agresivo Korine discute con un peatón (ajeno a la cámara) y le amenaza, levantando el banjo. La búsqueda de la violencia ajena es un concepto que al Korine más joven le atraía mucho y vemos aquí lo que podría ser la semilla o la primera señal del inacabado proyecto de Fight Harm.




The way a girl don’t talk to me or if she thinks something of me or I don’t- I don’t know, I just kind of let it go by, go by me, I guess.

Para terminar, en un primer plano, Korine se rasca la nariz y nos mira con cara de circunstancia, como diciendo: woopsie daisy, this is silly ol' me.

El spot de Ackermann la presenta como Artist.
Sonando Psychic Hearts de Thurston Moore (primer single para el álbum debut en solitario de Moore, para el cual la misma Ackermann diseñó la carátula) vemos una arcaica animación tradicional sobre un amarillento papel cebolla, mientras Ackermann narra, en un inglés roto, una fábula:

That was the coolest thing I have ever seen in my entire life. She flew out of the window just like that, man. We remember… But we had to admit we all hated her, and used to tease her till she cried,
You, you and you were the worst. You never forgave her that she slept with your boyfriend. So what if she did? You didn’t wanted to sleep with him anyway. She made him happy.
You know- you know what I think? We all ended her a little bit. She was special, she didn’t belong to us, she couldn’t belong to anyone. 
Or maybe she was a part of everyone.





La historia de suicidio y angustia adolescente acompaña ilustraciones de sus icónicas ninfas, relativamente conectadas, mostrando imágenes costumbristas y encarnadas de desesperación, feminidad y juventud. 
Entre los fragmentos de animación aparecen de vez en cuando, durante un segundo o menos, vídeos en la calle enfocando a un cartel de missing girl, con un dibujo de la protagonista de la historia.

 En esta pesadilla/sueño urbano de decadencia, juventud y creatividad Ackermann, Rose y Korine construyen una incómoda mirada a una ciudad enferma. La Llamada les llevó a crear esta "Mafia", conspirando desde su enfoque sin complejos al arte visual. Esta intersección fue un pequeño instante en el que el underground se empezó a dar cuenta de que podía infiltrarse en el televisor de cada casa norteamericana sin tener que lavarse la cara y ponerse una pajarita. 
Tal vez aquí fue cuando Harmful llegó a la conclusión de que, forzado a mirar con incomodidad la fealdad, acaba uno encontrando la poesía.

Años más tarde, la Llamada parece que cambió de frecuencia. El Lower East Side se llenó de cafeterías de especialidad, y donde antes se alzaba la Alleged, ahora hay una tienda de chaquetas vintage.

Pero la ventana de apenas tres minutos que suman los spots de Visual Mafia le transporta a uno brevemente al arrogante y caótico corazón de la escena slacker.
Y siguiendo la filosofía de la Visual Mafia, Harmful estaba a punto de convertirse, a finales de ese mismo año, en Harmony.

Ya que, en el mismo Washington Square Park, un fotógrafo se paseaba, documentando a los jóvenes. El fotógrafo estaba gestando una idea: una película sobre esta juventud aparentemente perdida. Pero él no era adolescente, no podía escribir sobre ni como ellos.

Y sus ojos cayeron en un skater flaco, tímido e intenso.

Larry Clark estaba a punto de hacerle una propuesta.

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