LA BOLA NEGRA Y SUS IMÁGENES: ENTREVISTA A MANUEL ANTONIO DOMÍNGUEZ

    

    Como ya ha explicado Markel Casado en la primera y segunda entrega de Batería de Notas del Festival de San Sebastián, el pasado mes de septiembre formamos parte del Jurado Joven del SSIFF26. En este caso escribe Carmen. Efectivamente fuimos abarrotados de películas durante diez días, de manera gratuita. Sin embargo, hubo dos de ellas que, pese a no formar parte de nuestra sección, fuimos invitados a ver como “proyecciones privadas”. Me parece importante mencionar aquí lo repetida y fervientemente que se nos informaba al jurado joven de que no podíamos acceder a ningún otro recinto del festival que no fuese el nuestro, y que para ver cualquier otra película teníamos que ingerir primero unos kilómetros de caminata y una copiosa espera sin probabilidades de futuro. Por tanto, poder asistir a estas proyecciones podría decirse que fue un… honor. Una de ellas fue de la reconocida, galardonada, aclamada, y brillante película: Cinco metros cuadrados. La otra fue La Bola Negra. Es broma.


 Sobra decir que el 99.84% del jurado joven estaba deseoso de ver la película (y probablemente de sentarse en unos asientos más cómodos que los del K2). La expectativa era comprensible, pues el filme llevaba resonando prácticamente desde que fue anunciado. Yo recuerdo ver el tráiler en el cine el día que fui a ver La Odisea y emocionarme más con él que con las casi tres horas de Christopher Nolan. En IMAX.


La expectativa solo crecía a lo largo de los meses, cada vez la ovación en los festivales era más larga, alentando mi temor por tener que aguantar un aplauso durante más tiempo del psicológicamente soportado: 40 segundos. Del contenido online que consumíamos mis alrededores y yo, más de la mitad era sobre La Bola Negra. Los cameos, la banda sonora, por qué los Javis se separaron, Penélope Cruz, etc.
Y finalmente la vimos. Para la mayoría de nosotros, gran parte de las expectativas fueron cumplidas. Y era verdad que Guitarricadelafuente consta efectivamente como Guitarricadelafuente en los créditos. La ovación duró también largo rato, lo cual estoy orgullosa de haber aguantado, aunque no sin tentativas de mirar a los lados para saber cuándo todos, como grupo, decidiríamos que ya bastaba. Sobre la película, considero que solo hace falta salir a la calle o entrar a cualquier red social para ver la magnitud que está adquiriendo, la cual, personalmente, considero merecida.


Sin embargo, ahora mismo no vengo a hablar exactamente de la película, si no de su cartelería. Como graduada (adviértase el tono pringadx de la palabra) en Bellas Artes, cada vez que veía un cartel del filme, me asaltaba la curiosidad. Las ciudades y nuestros teléfonos eran víctimas irremediables de una invasión pastosa de color rosa. Y solo basta con ver la película y adentrarse mínimamente en ella para que en nuestra cabeza las piezas comiencen a encajar entre el filme y esa cartelería.
Tras salir del coloquio con los Javis, le comenté a Giovanni que me quedé con ganas de preguntarles respecto a este tema, que ojalá hubiese estado por ahí el artista encargado. Fíjate que semanas después me llama Giovanni para decirme que le ha contactado y que si quiero hacerle una entrevista. ¡Así que, aquí estamos!
 
El ilustrador es Manuel Antonio Domínguez, y su trabajo nos ofrece la mano para adentrarnos en el relato de La Bola Negra, este nuevo filme de los Javis que recupera la última obra que Federico García Lorca pudo escribir antes de su fusilamiento. La cartelería y créditos del largometraje dan esa primera entrada a la historia, imposibilitada de completar, acompañando su dureza con un tacto distinto, el de la intervención y la recoloración apropiada.



SPXS: El uso y elección del color en la cartelería es algo que no pasa desapercibido, a la vez que el uso de la mancha con esa pincelada directa. ¿De dónde viene esa decisión? ¿Qué relación puede mantener con la naturaleza del filme?


M: Pues veréis, el color rosa es un color que no pasa desapercibido. El color rosa es un color que siempre ha sido muy estigmatizado por un área de la sociedad y que ha, en algunos casos, estigmatizado a otro sector. El color rosa está en todo este tipo de trabajos que se han desarrollado concretamente en mis recorridos.


Cuando se planteó la decisión del rosa... venía acompañado también de lo que supone hacer un escaneado de la expresividad de un de un tipo de técnica como es el guache o la témpera. Por eso aparece ese tipo de pincelada directa, pero también con una gestualidad, ¿sabes? Que era muy interesante para relacionarlo, sobre todo con la naturaleza del film. No deja de ser un revisionismo de una historia y la parte que tiene que ver con el rosa, con ese tipo de rosa que parece, que se está moviendo, que vibra... era una cosa que a nivel técnico se afianzaba completamente cuando se escaneaba dentro de un pequeño detalle.


Y bueno, aparece ese tipo de expresividad que va acompañado con la técnica, con la pincelada, con el color rosa y me parecía interesante que la mancha en este caso (y la pincelada) apareciese en su gran formato y en su mayor expresividad.


SSPX: Otro elemento que no pasa desapercibido son las flechas y las cuerdas, ya presentes en anteriores obras tuyas. ¿Qué buscan representar estos elementos en tu proyecto y dentro del largometraje?


M: Cuando hablamos, por ejemplo, de la simbología, como viene siendo incluso el color rosa, pero la parte que tiene que ver con lo más objetual (como son las flechas y las cuerdas) aparecen cosas también muy interesantes dentro de toda esta iconografía que inundan el imaginario social y también mi obra.

Hay como una especie de simbiosis que se ha ido generando al trabajar con el proyecto de los Javis, que es la figura de San Sebastián. Como ya sabéis, la figura de San Sebastián es una apropiacionismo muy interesante que se ha hecho por parte del sector más homoerótico... de la figura del personaje semidesnudo, herido, pero sobre todo: penetrado. La parte que tiene que ver con la flecha, esa cosa que te atraviesa, que se clava, que te perfora, es una cosa muy interesante para analizar.

Siempre me ha parecido curioso lo que tiene que ver con adentrarse en algo, sabes que muchas veces es una frase, es un insulto, es un amor, todo ese tipo de intensidades… La flecha los representa también. Y en este caso, la pieza en sí de San Sebastián, que aparece en las imágenes que han ido inundando la cartelería (incluso las imágenes de la película), era muy interesante para llevarlo después a otros campos y a otras a otras representaciones.

Una Penélope Cruz, por ejemplo, que está viendo cómo se derrumba todo lo que había construido antes, aparece clavada por una flecha. En fin, esa parte de información siempre me ha resultado curiosa para llevarlo a la simbología. Y el tema de la cuerda, el tema del hilo rosa, por decirlo de alguna manera, siempre también ha ido apareciendo de una manera progresiva dentro de la iconografía mía, como esa cosa que te une, que te ata, que te salva, que te relaciona, que te conecta con otra cosa.


Entonces parece que ese hilo rosa se ha convertido, bueno... en un sello de identidad y de referencia para mi trabajo.


SPXS: Hemos encontrado en tus anteriores proyectos también una fuerte presencia del material de archivo encontrado. Aquí abogamos por la intervención artística de dicho material, así que, ¿cuándo empezó tu interés por este intervencionismo artístico? Y, sobre todo, ¿qué papel crees que puede jugar actualmente?

M: Bueno, tenéis que saber que yo soy de un pueblo muy pequeñito y dentro de ese pueblo pequeñito no se produce el gran desecho ni ocurre la pérdida de memoria que en muchos casos la gran urbe ofrece. Entonces yo, en mis primeros pasos de la intervención (en Sevilla), me encontré con la gran urbe y con el gran desecho… puede ser por los mercadillos, los rastros, los lugares de ciudades ocasionales, como se le denomina a ese tipo de de lugares que van y desaparecen, que son los puestos ambulantes. La intervención artística es una cosa que siempre me ha parecido interesante porque el desecho en sí, que ya tiene su identidad, proporcionarle una revisión a través de un collage, de una intervención pictórica o simplemente presentarlo como algo que pueda acompañar dentro de la simbología a tu iconografía, también me ha parecido siempre una cosa que ha llegado de una manera muy fluida. Es bastante interesante de presentar en este momento de consumismo increíble que estamos conviviendo. Y bueno, la parte del del objeto siempre es algo que va acompañando y que aporta una firma. O una propia identidad para desarrollarse. Cuando estoy trabajando sobre mapas, por ejemplo, cuando estoy trabajando sobre fotografía de archivo, ya vienen con una impronta que, bueno, que que a mí me parece muy interesante de aprovechar y de aportar. Y en este caso, fue una de las bazas con la que contó el trabajo que ya tenía realizado para para hablar de la revisión. La bola negra no deja de ser una revisión de una historia, de una situación que ha pasado desapercibida, que el tiempo ha solapado y, cuando hacemos intervenciones, no dejamos de hacer eso, ¿sabes? Hacer una una revisión de lo pasado. SPXS: Esa sensación de ir al rastro y toparse con álbumes de familia enteros completamente abandonados a la merced de cualquiera, despierta sin duda una sensación difícil de describir, más aún la necesidad repentina de adquirirlos, consciente o inconscientemente con un fin artístico. ¿Cómo es para ti este proceso de apropiación de las fotografías de archivo perdidas por el rastro? M: Bueno, ir al rastro, encontrarse cosas, eso es fundamental. Para mí, por ejemplo, que soy un mapeador de la ciudad y una persona que el divagar del caminar me va haciendo encontrarme cosas... siempre ha marcado una cosa muy bonita, que es encontrarse, no comprarse. La parte que tiene que ver con la con la filosofía del espigador (os recomiendo, por ejemplo, la película de Agnès Varda) que es una cosa que a mí me marcó bastante. Puso de manifiesto una cosa que yo hacía inconscientemente: encontrar. Dentro del encontrar aparece también más cerca la palabra reciclar. Entonces no suelo comprar cosas. A lo largo de este tiempo ya me he vuelto un espigador, sé dónde se pueden desechar cosas. Y, por el hecho de trabajar en este tipo de de intervenciones, las amistades más cercanas van encontrándose y te van dando a ti cosas... o te regalan cosas de sus archivos personales. Porque se produce, eso, un vacío tremendo cuando estás trabajando sobre cosas que ya vienen dadas, ¿sabes? Por una historia o por circunstancias de la vida llegan a tus manos. Pero sí es verdad que esa sensación repentina, como habéis comentado vosotros, de adquirir algo, pocas veces me ha pasado. No voy a decir que no, porque la parte de comprarte por un euro una fotografía maravillosa, eso sí... pero no es el grueso de mi forma de crear y de encontrarme con el objeto o con la fotografía. Tengo bastante suerte y cualquier persona que sepa de mi vida sabe perfectamente que soy una persona con visión de halcón para encontrarme cosas en esta ciudad tan grande como es Madrid (o Valencia, que también fue uno de los lugares donde donde se llenaron mis archivos de fotografía y de elementos). En general, se tira bastante, y, bueno, siempre me parece curioso tener archivo e imagen de materiales para trabajar sobre ellos, que siempre lo veo con un fin artístico tremendo. Hay una pérdida de memoria tan tremenda que casi se le va a uno poniendo la responsabilidad de tener que almacenar, no sé si es el principio de un Diógenes, pero realmente hay una necesidad absoluta por parte mía de todo lo que tiene una firma de veracidad o de o de experiencia vital, recogerlo. Y más la fotografía, por ejemplo, es una cosa tremenda. Yo vivo en Lavapiés y aquí hay muchísimas personas (esto es un estudio antropológico) que han vivido en la soltería toda su vida y, en esta locura de abandono, tiran todo. Entonces me duele en el alma todo eso, yo que convivo en el pueblo con la fotografía de mi bisabuela, encontrarme este tipo de situaciones hacen que sea totalmente pro recoger basura. SPXS: Es ya innegable el impacto que está teniendo La Bola Negra a nivel mundial. Estando tu fuerte pincelada ahí y teniendo tanta significación dentro del filme, en conjunto ¿de qué manera crees que puede redireccionar ese miedo a tomar y reinterpretar el archivo histórico de este país? Bueno, vamos a ver, dentro de lo que viene siendo La bola negra, el impacto y todo este circuito en el que te ves inmerso (que es un poquito apabullante, la verdad) es que el trabajo en sí se está viendo reconocido. Se está exponiendo bastante todo el eje temático de mi trabajo, o los proyectos que se han ido desarrollándose a lo largo de todo este tiempo, que son casi 30 años ya hablando de la construcción de la masculinidad y toda la parte de la simbología. O simplemente hablar de cosas que a algunos sectores no les parece nada interesante o les resulta un poquito más difícil de aceptar. Pero eso está ahí, ¿sabes? La parte que tiene que ver con la información muchas veces da un poquito de... no de miedo, sino de vértigo por todas las cosas que dentro de mi trabajo se plantean. Después, el hecho de reinterpretar el archivo histórico ya es una cosa maravillosa porque hay muchas historias (esa es una de las cosas que que se dice por activa o por pasiva en la película) que están bajo tierra, están escondidas. Entonces, si esto sirve para hacer un uso de del replanteamiento, me parece ya una cosa bastante bastante interesante. SPXS: Bueno, y como frikis que somos, siempre nos gusta preguntar ¿Hay películas o artistas visuales que sientes cerca de tí ahora mismo, o cerca de tu trabajo en La Bola Negra? Bueno, bueno, ¡me encanta que hayáis utilizado la palabra friki porque yo me siento tan friki! Ahora mismo estoy haciendo acopio de todo lo que tengo alrededor, que es una cosa digna para que vieseis... que soy realmente un friki, porque todo está lleno de información curiosa. Bueno, quizás la palabra friki me ha venido siempre por el tema de que soy un lector convulso de los cómics y todo este tipo de bibliografía rocambolesca que te va dando la tienda de cabecera de al lado. Pero sí, sí, dentro de todo, yo soy una persona que siempre ha disfrutado muchísimo con la ciencia ficción y, claro, ante eso hay muchísimos cineastas que me gustan. No me considero un fiel seguidor de uno en concreto. Aunque, bueno, vengo de ver Resident Evil y lo he disfrutado un montón, la visión no me ha encantado, pero la he disfrutado un montón. Pero bueno, dentro de todo eso, entre los compañeros actuales con los que yo me identifico muchísimo por su delicadeza o por su forma de plantear ciertas temáticas, pues está Guillermo Peñalver. Me parece una persona maravillosa, su trabajo es de una calidad increíble, también os invitaría a que lo a que lo vieseis y lo descubrieseis, si no lo conocíais ya.

Bueno, superpringadxs, quiero despedir esta entrevista recalcando y estando de acuerdo con lo que comenta Domínguez, la importancia de revisar el pasado, de reinterpretar el archivo histórico y la historia de este país; deseando también que en su viaje a los Oscars, La Bola Negra vaya dejando tras de sí una gran huella con este mensaje, que impacte al mayor tipo de públicos posible, al mayor número de personas posible. ¡¡Que siga removiendo por dentro la tierra y a los espectadores!!

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